De la campaña electoral hablamos. Laboralmente ha ido bien, aunque con dos días menos (una fiesta nacional y otra local) para repartir toneladas de papel publicitario. Un derroche que lamento mucho y siempre, por eso decidí en su día darme de baja como receptor de propaganda electoral. Es fácil y no lleva mucho tiempo. Dejo aquí el enlace. FORMULARIO WEB DE SOLICITUD DE EXCLUSIÓN/INCLUSIÓN EN LAS COPIAS DEL CENSO ELECTORAL QUE SE ENTREGAN A LOS REPRESENTANTES DE LAS CANDIDATURAS PARA REALIZAR ENVÍOS POSTALES DE PROPAGANDA ELECTORAL La campaña tiene dos posibles finales: una victoria holgada del PP que le da mayoría absoluta (la famosa mayoría estable ); o una victoria insuficiente del PP, que le obligaría a depender de VOX y de sus caprichos, como el disparate de la prioridad nacional. Para un votante de izquierdas, como es el caso, no está muy claro cuál es el mal menor y cuál el mayor. Dos finales infelices y un futuro hipotecado para la sanidad y la educación públicas, m...
La precampaña Moreno Bonilla se la pasó pidiendo una mayoría estable , eufemismo de mayoría absoluta , única manera en la que el PP puede gobernar sin sobresaltos ni desgaste controlado. La capacidad de hacer política del PP excluye la posibilidad de alcanzar acuerdos; cualquier pacto con VOX escenifica, hasta el momento, un pacto diabólico: se firma una rendición antes que un acuerdo. Se sobreentiende el incumplimiento por cualquiera de las partes. VOX se sacó otro concepto de la manga: prioridad nacional , que evoca a una emergencia ídem, y que en cristiano se traduce por: fuera moros, fuera negros, fuera pobres. En una monarquía constitucional es tan viable como un hipotético (tenemos esa suerte) gobierno de VOX: nada. Un gobierno del PP con VOX la hará aparentemente viable: recortar el gasto social a costa de financiar la tauromaquia, las cofradías semanasanteras o cualquier otra sagrada tradición; siempre que un pobre se queje de las ayudas que recibe otro pobre, ...