Hace años que no voy a la feria agroganadera: se va posponiendo la cita hasta que la cita pasa. Procrastinación que en Pozoblanco es estilo de gobierno. Este año llega la cita en plena (pre)campaña electoral, por lo que las visitas políticas han sobrepasado, por poco, el ámbito provincial: la primera vicepresidenta del gobierno y candidata a la Junta se dejó ver el viernes 17. Es la única candidata que ha visitado la feria y ha agitado el avispero de la derecha local más reaccionaria, que sigue creyendo que la feria les pertenece en exclusiva. Los comentarios de sus votantes dan fe. Sin embargo, la insidiosa sensación de que la derecha procura acaparar el protagonismo en cada edición de la feria, que relega –cuando no silencia– a la izquierda, se ha superado también este año por la propia inercia de la (pre)campaña electoral. La feria ha recuperado así, quizá muy a pesar del presidente de CONFEVAP (da la casualidad de que es el señor alcalde), su papel de punto de encuentro, marco...
Cuando la política no es obsesión ni fastidio, ¿qué es la política?