Hace unas semanas que Zapatero dejó de ser Bambi y va a convertirse en el Joker, presunción de inocencia mediante: tráfico de influencias, blanqueo de capitales y vete a saber qué más van a arruinar su reputación, la de su partido, la de toda la izquierda y la del vigente régimen; aunque tampoco hay que pasarse: con que la izquierda no levante cabeza en años sobra. En cuestión de escándalos judiciales, no se puede dejar de admirar la buena fortuna del PP, como aquel Carlos Fabra, secretario provincial del PP y Presidente de la Diputación de Castellón, a quien le tocaba la lotería tantas veces seguidas que empezó a ser mosqueante: una instrucción judicial concluyó que tanta suerte era en realidad blanqueo de capitales. Al PP las causas se le eternizan en los juzgados, se pierden partes del sumario, M. Rajoy no es quien parece y ZP está tan claro como Bambi o el tío de la ceja . Y si hubiera alguna duda para eso están los servicios de inteligencia estadounidenses, que algo tienen ...
Cuando la política no es obsesión ni fastidio, ¿qué es la política?