No falla: las ansias de protagonismo del señor alcalde conducen casi siempre a resultados desastrosos. Lo del pregón no pregón (gracias, Julia López ) no iba a ser menos: anunciado el pregonero a los medios antes que a la oposición hace apenas un par de semanas, imaginé que al menos alguien escribiría un discurso y alguien lo pondría en escena a marchas forzadas. La labor parece habérsele encargado a Emilio Gómez , fiel escudero del gobernante, voz de Pozoblanco (por aquello de las concesiones de frecuencias radiofónicas) y entusiasta defensor de un ruralismo en el que caben todos los tópicos, pero en el que quizá no quepa un futuro posible ni amable . Ha elegido Emilio Gómez el formato de entrevista (lógico) a un señor que parece mayor de lo que es (sólo dos años mayor que yo, que peino canas pero que todavía pateo las calles con cierta soltura), para perpetrar un ejercicio de memoria trágica y a ...
Cuando la política no es obsesión ni fastidio, ¿qué es la política?