El martes 30 de noviembre fue último martes y último día del mes. Por tanto hubo pleno municipal. Más bien hubo plenos: uno extraordinario por el Día Mundial de la Infancia, que fue el 20N (por fin algo que celebrar sin nostalgia ni rabia). Otra sesión extraordinaria en la cual se manifiesta la repulsa y condena por la violencia de género, y en la que la señora concejal de Igualdad, Inmaculada Reyes , leyó la relación de víctimas de violencia de género del mes anterior, tras la que se guardó un minuto de silencio. Y el pleno ordinario en el que, según anunció Miguel Calero días antes, se incluyeron en el orden del día dos puntos en los que IU tenía que adoptar una posición política, debatida en una asamblea a la que no pude asistir. Los dos puntos en cuestión eran el 5: Aprobación, en su caso, de expediente de modificación de Ordenanzas Fiscales ejercicio 2022; y el 6: Aprobación, en su caso, de validez de acuerdos adoptados en la Comisión de Seguimiento e Interpretación del vigen...
Cuando la política no es obsesión ni fastidio, ¿qué es la política?