El martes 30 de noviembre fue último martes y último día del mes. Por tanto hubo pleno municipal. Más bien hubo plenos: uno extraordinario por el Día Mundial de la Infancia, que fue el 20N (por fin algo que celebrar sin nostalgia ni rabia). Otra sesión extraordinaria en la cual se manifiesta la repulsa y condena por la violencia de género, y en la que la señora concejal de Igualdad, Inmaculada Reyes, leyó la relación de víctimas de violencia de género del mes anterior, tras la que se guardó un minuto de silencio. Y el pleno ordinario en el que, según anunció Miguel Calero días antes, se incluyeron en el orden del día dos puntos en los que IU tenía que adoptar una posición política, debatida en una asamblea a la que no pude asistir. Los dos puntos en cuestión eran el 5: Aprobación, en su caso, de expediente de modificación de Ordenanzas Fiscales ejercicio 2022; y el 6: Aprobación, en su caso, de validez de acuerdos adoptados en la Comisión de Seguimiento e Interpretación del vigente acuerdo sobre las Condiciones Laborales y Sociales entre la Corporación Local y su personal funcionario relativo a modificación del complemento específico singular y ejecución de los mismos si procediera. Detrás de la jerga legal hay que entender que a) existen informes desfavorables de los servicios de intervención municipales para ambas cuestiones y b) que el conflicto que mantiene el gobierno local y la policía local ha llegado al pleno aunque días antes nadie en IU sabía por qué ni para qué, salvo quizá contar con el apoyo de la oposición en el conflicto.
El pleno extraordinario comenzó con la concejal de Servicios Sociales e Infancia, María Fernández, de pie y micrófono en mano. Karaoke Mode On, recuerdo que pensé, una manera como cualquier otra de percibir que presenciaba una actuación antes que una intervención plenaria. La señora concejal aclaró que la intención era estar cerca de la representación infantil y adolescente presente, junto con el personal docente que la acompañaba. (Por tanto adiós karaoke, suspiré aliviado). La señora concejal leyó una declaración institucional que también era una declaración de intenciones de la corporación municipal, por lo que contó con el voto unánime a favor. Hubo recuerdo al difunto Modesto Sánchez, impulsor del reconocimiento de Pozoblanco como ciudad amiga de la infancia. La aprobación unánime de la declaración institucional dio fin al pleno extraordinariamente simbólico, extraordinariamente conmemorativo. Habrá que esperar para ver si la declaración de intenciones se convierte en decisiones políticas acertadas en la ordinaria realidad.
Supongo que por dificultades técnicas (una sola cámara no da para mucho más que planos de los corporativos) sólo se pudo ver a los protagonistas de la sesión abandonando el salón de plenos, con envidiable rapidez y sorprendente orden.
El pleno ordinario transcurrió por cauces más o menos civilizados, algo que pidió Pedro García (C's) en su primera intervención. En el punto 5, congelación de impuestos y bonificación de tasas de inicio de actividad, presentadas como un logro del gobierno municipal, llegado el turno de la oposición tal logro es discutible: primero, Miguel Calero resalta que la anulación de la tasa de inicio de actividad lo está por los servicios de intervención y propone varias alternativas para su regularización. La señora secretaria advierte que la votación de estas propuestas deberían votarse en otro pleno tras su estudio por los servicios técnicos del ayuntamiento, porque supondrían una modificación a las ordenanzas, vía a la que no se niega IU. Incluso el PP se abstiene en la votación que ha llevado a pleno, asegurando su portavoz que se están estudiando otras medidas sin precisar, como de costumbre. Por contra, afirma Eduardo Lucena, la oposición en la junta de portavoces ha presentado cero patatero (sic) propuestas. Olvida (porque no creo que lo ignore) que donde gobierno municipal y oposición rinden cuentas es en el pleno municipal.
Llevar el punto 6 (Aprobación, en su caso, de validez de acuerdos adoptados en la Comisión de Seguimiento e Interpretación del vigente acuerdo sobre las Condiciones Laborales y Sociales entre la Corporación Local y su personal funcionario relativo a modificación del complemento específico singular y ejecución de los mismos si procediera, respiren antes de seguir) al pleno es algo insólito: el señor alcalde lo acordó en su día, los servicios de intervención lo consideran fuera de las normas y el señor alcalde está intentando renegociar otro nuveo acuerdo, se supone que a la baja en cuestión salarial. Quizá el marrón es tan grande que quería compartirlo con la oposición (en algún punto entre el consenso y la encerrona), pero ésta no participó del juego. Y para terminar de redondear el esperpento, el grupo municipal del PP votó en contra de su propia propuesta. Para la posteridad Eduardo Lucena dejó una de sus frases que quizá resume la actitud del gobierno municipal en el contencioso que mantiene con la policía local:
Voy a intentar ser muy breve porque en realidad a los ciudadanos de Pozoblanco estas cuestiones, estos debates, le importan un auténtico carajo.
Poco antes había anunciado la creación de una mesa de negociación con representantes sindicales, y luego lanzó este esperanzador mensaje a una representación de la policía municipal presente en el pleno. No me queda claro entonces si negocia un acuerdo o una rendición incondicional.
Días después el SIP-AN (Sindicato Independiente de Policía de Andalucía) publicará en Facebook dos comunicados:
Visto así me importa mucho más que un auténtico carajo, la verdad.
Comentarios
Publicar un comentario