Hace años que no voy a la feria agroganadera: se va posponiendo la cita hasta que la cita pasa. Procrastinación que en Pozoblanco es estilo de gobierno.
Este año llega la cita en plena (pre)campaña electoral, por lo que las visitas políticas han sobrepasado, por poco, el ámbito provincial: la primera vicepresidenta del gobierno y candidata a la Junta se dejó ver el viernes 17. Es la única candidata que ha visitado la feria y ha agitado el avispero de la derecha local más reaccionaria, que sigue creyendo que la feria les pertenece en exclusiva. Los comentarios de sus votantes dan fe.
Sin embargo, la insidiosa sensación de que la derecha procura acaparar el protagonismo en cada edición de la feria, que relega –cuando no silencia– a la izquierda, se ha superado también este año por la propia inercia de la (pre)campaña electoral. La feria ha recuperado así, quizá muy a pesar del presidente de CONFEVAP (da la casualidad de que es el señor alcalde), su papel de punto de encuentro, marco de convivencia y escaparate de promoción de productos locales y de acceso a delicias foráneas, verdadero imán para esclavos de la gula como un servidor. Hay quien la estira como ceremonia tribal e identitaria, lo que significa ignorar que, como negocio, una feria tiene reglas pero carece de rituales. Antes que una trinchera, una feria es un espacio y un tiempo de celebración.
Los personajes políticos se han dejado ver, han lanzado su mensaje, han logrado más o menos visibilidad y la feria sigue tras su paso. Una precampaña no da para más. Desde la comodidad que otorga el poder (sea local, provincial o autonómico) el PP parece que ha decidido mostrar un perfil plano, tanto que las fotos del señor alcalde no se prodigan como de costumbre, síntoma de "mejor no meneallo", o de la muy delicada mayoría absoluta que pronostican las encuestas más favorables. El único acto de (pre)campaña parece haber sido el acto inaugural, cuando detrás de la cinta ídem se agolpaban varias filas de cargos públicos, la mayoría peperos. Más que una inauguración parecía la línea de salida de una maratón.
Una foto sí que ha dado que hablar: la foto del presidente de la COVAP con la candidata por Córdoba en la lista de IU y parte de su representación local. Afirma Antonio Merino que es la primera en 25 años. Miguel Calero afirma que ni es la primera ni la única. Lo que para uno es un hito cuasi histórico, para el otro no pasa de un acto protocolario. El único hito histórico en la foto es que no aparece el señor alcalde.
Lamento haberme perdido las sesiones de cocina en directo (showcooking si me dejo llevar por el esnob que todo el mundo lleva dentro) y el festival de viandas que se lleva la mitad de mi sueldo en un pestañeo. Lamento no volver a enamorarme de la nobleza sólida de los percherones. Lamento no haber visto las maravillas que se venden "ni por cien, ni por cincuenta, ni por treinta, sino por veinte euros".
Miro la torreznera que compré en la última feria agroganadera en la que estuve, tan parecida a una lámpara mágica que le pido un deseo: no perderme la próxima.
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| La torreznera maravillosa, sorda de fábrica. |

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