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ZAPATERO DESPRESTIGIADO

 Hace unas semanas que Zapatero dejó de ser Bambi y va a convertirse en el Joker, presunción de inocencia mediante: tráfico de influencias, blanqueo de capitales y vete a saber qué más van a arruinar su reputación, la de su partido, la de toda la izquierda y la del vigente régimen; aunque tampoco hay que pasarse: con que la izquierda no levante cabeza en años sobra.





En cuestión de escándalos judiciales, no se puede dejar de admirar la buena fortuna del PP, como aquel Carlos Fabra, secretario provincial del PP y Presidente de la Diputación de Castellón, a quien le tocaba la lotería tantas veces seguidas que empezó a ser mosqueante: una instrucción judicial concluyó que tanta suerte era en realidad blanqueo de capitales.


Al PP las causas se le eternizan en los juzgados, se pierden partes del sumario, M. Rajoy no es quien parece y ZP está tan claro como Bambi o el tío de la ceja. Y si hubiera alguna duda para eso están los servicios de inteligencia estadounidenses, que algo tienen que ver en esta historia, aunque quedan algunos párrafos para llegar a la conspiranoia.


En una carambola temporal, que parece cualquier cosa menos casualidad, el caso Zapatero ha desplazado de la atención pública a la Operación Kitchen, o la utilización de fondos y recursos públicos para controlar y enfangar a la oposición, a la vez que se eliminaban pruebas del caso Bárcenas


De camino, por el mismo precio (gratis), agotada ya la vía de las elecciones autonómicas como plebiscitos (y en las que se ha cosechado más pena que gloria), se presiona al gobierno y a Perrosantxe para que adelante elecciones, aprovechando los efectos de la onda expansiva del caso Zapatero en las formaciones políticas y en el electorado de izquierdas.


Parece que nunca van a estar más cerca otros cuarenta años de Paz y Prosperidad. Parece que la ventana de oportunidad va a seguir abierta mientras dure la instrucción de la causa, así que no es tan importante tener prisa como no dar tregua: el gobierno, y las formaciones políticas que lo sostienen, pueden agotar su capital político sin necesidad de presentar una moción de censura, si la corrupción abandona el entorno de Zapatero y salpica al PSOE y al entorno más cercano al gobierno.


Tampoco habrá moción de censura porque no hay alternativa: ni el PP ni VOX pueden ofrecerse como ejemplos de honradez, con el juicio de la Kitchen por un lado y las dudas de financiación del partido y de su caudillo Obiscal por el otro. Los debates de una hipotética moción de censura se convertirían en una escena de lanzamiento de reproches mutuos en la mejor tradición del cine mudo, donde el candidato a la presidencia se llevaría la peor parte: salir derrotado, o salir como presidente electo y secuestrado por la derecha españolista y la única derecha catalanista en el Congreso, en el mejor de los casos.


La opción de la pérdida de apoyos al gobierno es la más apetecible y la que más posibilidades de éxito acumula: desde el interior del PSOE (García Page), desde el PNV y desde Junts se pide un adelanto electoral casi con la misma insistencia que lo hace la derecha. A duras penas se exige transparencia desde la izquierda cogobernante: nadie está dispuesto a estar debajo de la sombra de la corrupción, más si no se tiene nada que ocultar.


Otro inciso para alabar la facilidad del PP para separar lo personal de lo político en lo tocante a la corrupción: Esperanza Aguirre estuvo rodeada de hombres que salen rana, tantos que aún la confundo con la Sirenita: rodeada de ellos siempre salió indemne. Bárcenas pasó de ser extesorero del partido a la persona de la que usted me habla en dos telediarios. Etc (aquí se puede incluir la lista de casos de corrupción del PP o la lista de la compra del mes: más o menos ocuparán el mismo espacio).

La alargada sombra de la corrupción en el PP acompaña a sus responsables directos hasta la cárcel y luego se diluye sin dejar rastro, si hacemos caso a las urnas.


Que la ambición política lleve a la codicia, y que la codicia lleve a la corrupción, y que la corrupción sea tan humana, como personal e intransferible, es el mayor logro político del PP. Junto con la idea de libertad que se respira en el PP de Madrid, que es el PP dentro del PP de España: eres todo lo libre que te lo permita tu capacidad de eludir la acción de la justicia.


Que la miserable condición humana también está presente en el noble arte de hacer política se ha dejado sentir en muchas cancillerías europeas: el caso Zapatero ha actuado como un sismógrafo que avisa del coste que tiene enfrentarse a la política exterior de Estados Unidos. Eso al menos cuenta L'Espresso, citado por El Huffpost


¿Implicará que una decisión política tendrá un coste personal para la Secretaría de Estado de EE.UU? De Maquiavelo a Vito Corleone por la gracia de Trump.

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