Desde que vivo en Pozoblanco no paro de vivir días históricos, que se distinguen de los días normales porque los proclama generalmente el señor alcalde y responden a un presunto logro de su gobierno o de su persona, tanto monta.
| La coba infinita |
Ayer sin ir más lejos se legalizó el polígono industrial de La Emiliana: el suelo rústico se convirtió en suelo urbano en un proceso —y esto sí que es histórico— que ha durado menos de lo previsto: unos treinta años. No es un chiste: en mi tierra un asunto parecido va para treinta y siete años de litigios y recursos sin solución a la vista.
Uno esperaba un chupinazo cada cuarto de hora y un redoble de campanas cada media hora para celebrarlo, como cuando pasean a un santo; pero la celebración consistió en la aparición del señor alcalde en el estudio de la COPE, donde anunció la buena nueva a la cristiandad y Emilio Gómez volvió a sacarle brillo hasta resplandecer cegadoramente frente el pueblo elegido. No así para el populacho y la oposición, que vienen a ser lo mismo, para quienes el día histórico se vivió con más alivio que euforia. Tanto es así que desde esta parte sólo se ve aplaudiendo al señor alcalde y a Emilio Gómez haciendo caja.
Será casualidad (o no), pero el anuncio llega después de un muy duro editorial de Hoy al Día, Prioridades. Julia López vuelve a dejar al gobierno municipal y al alcalde en particular completamente en bolas: incapaz de explicar por qué no se han tramitado ayudas económicas para paliar los efectos del último tren de borrascas:
La prioridad, da la sensación, que es el marketing, el ocio, no dejar atrás lo estrictamente obligatorio y a marchar. Y nada de ello es incompatible, pero cuando una de las partes falla las lagunas se hacen más evidentes. Pero no pasa nada porque seguimos dándonos baños de masas en las clausuras de los lunes saludables, de las actividades del Activa, en los campamentos deportivos y en las galas de teatro. Fotografías para seguir engrosando el álbum. Al fin y al cabo eso basta y cumple con el objetivo.
O por qué una primera teniente de alcalde vuelve tras un permiso de maternidad para ser una concejala más que ha pasado varios días sin asumir ninguna competencia:
Porque aquí la prioridad es que nadie hable de una nueva pérdida de confianza del primer edil, Santiago Cabello, con otro de sus concejales. Se puede callar ante la evidencia, pero negarla es otra cuestión. En los prolegómenos del último pleno no hubo dudas, pero ahí no había cámaras. Otra pérdida de confianza más y van ya… algunas. ¿En lo que derivará? Pues el tiempo lo dirá. Mientras tanto, silencio, porque esa es otra prioridad, que nada negativo salga ante una gestión que por algunas aristas, en mi humilde opinión, hace aguas.
No tengo ni idea de qué pudo suceder en los prolegómenos del pleno off the record, pero debió de ser algo tanto o más evidente que la confianza que genera la gestión municipal en los últimos tiempos.
Queda todavía un largo y tórrido verano, quién sabe con cuántos días históricos dentro. Eso sólo lo saben Dios, Cabello y Cantero, la Santísima Trinidad taruga. Ya nos lo contará Emilio Gómez en rigurosa exclusiva.
Comentarios
Publicar un comentario