Pasadas las concentraciones peperas (con VOX de estrella invitada), con la profusión de banderas que incluyen las de ¡Franco Vive! , la banda sonora de costumbre y la canción revelación, España es cristiana, no musulmana, llegó la comparecencia de Perrosantxe, que no vino a aclarar nada pero que prometió aclarar todo. Más que nada porque corre el bulo del secuestro de sus actos por parte de la inteligencia marroquí, que tuvo acceso a su teléfono y puede que todavía conteste los wasaps que le manda Feijóo. En el Congreso se escenificó que Perrosantxe está solo con sus explicaciones. Está por ver si su propio grupo parlamentario se las cree, aunque de momento aplaude. Los socios de gobierno no tragan, pero toda la artillería de la oposición está asentada en bulos como el chantaje marroquí al presidente delincuente o informes que el gobierno ignoró porque ya tenía el cuerpo de vacaciones: si el presidente es poco convincente por omisión, el líder de la oposición contraataca con una ...
Cuando la política no es obsesión ni fastidio, ¿qué es la política?