Números
Las izquierdas tienen un serio problema que resolver antes de 2027, año electoral previsto aunque cada vez menos previsible: los números no dan para formar gobierno de coalición, ni siquiera para formar una oposición que aparente ser una alternativa de gobierno, según todas las tendencias demoscópicas con excepción del CIS, que tiende a la inflación de votos y/o de escaños para las izquierdas mientras no se acerca el periodo electoral (otra señal para predecir un adelanto electoral: el CIS empieza a afinar sus encuestas).
Las derechas tampoco lo tienen mejor: en las elecciones autonómicas celebradas (Extremadura y Aragón) hay números para formar gobiernos de coalición, pero también, hasta el momento, una absoluta incapacidad para llegar a acuerdos. Algo que se sale del guion urdido por las presuntas/los presuntos estrategas de Génova 13: una cascada electoral cuyos contundentes resultados desgastaran al gobierno de coalición hasta forzar un adelanto electoral que, esta vez sí, llevara a Feijóo a la Moncloa. Una estrategia que funcionaría si el PP contara con mayorías absolutas o, al menos, mayorías suficientes para que la dependencia fuera de VOX con el PP y no la contraria, como está resultando.
Santo Dios
Descubrir el origen religioso de la música del himno de Andalucía hizo que en su momento mi andalucismo se redujera al mínimo. Aunque también cayera en la cuenta de que ésta es tierra de contrastes, y también de paradojas: la tierra cristiana más pagana junto al sur de Italia, donde lo telúrico y lo sagrado están mezclados irreversible e irremediablemente. Por eso ha sido siempre tan difícil escapar aquí de la larga sombra de la Iglesia.
Lío en VOX
VOX es un partido caudillista, a imagen y semejanza de Falange, otro heredero directo del Movimiento Nacional. Quien ha vivido lo suficiente para tener memoria a largo plazo lo sabe. Las últimas purgas (en realidad una sola: quitar de en medio a Ortega Smith, junto a sus leales) lo demuestran. El objetivo último es el poder estatal y colocarlo en las manos de Abascal. Objetivo imposible mientras la Constitución del 78 esté en vigor. Objetivo imposible mientras siga vigente la Ley de Partidos. Objetivo imposible mientras exista la posibilidad de la discrepancia dentro del propio partido. La cúpula intenta colocar la uniformidad como sinónimo de unanimidad, espejismo común en todos los regímenes y sistemas totalitarios.
El totalitarismo de VOX parece imposible, pero hace unos cuantos años daba risa pensar que sería tercera fuerza parlamentaria. En política lo risible no es sinónimo de imposible, incluso es algo peor: la antesala de un destino trágico.
Comentarios
Publicar un comentario