Hemos alcanzado el ecuador de la legislatura y hay un mesurado balance de la labor del gobierno local en Hoy al Día elaborado por Julia López, sinónima de periodismo serio en la localidad y en la comarca. El balance no es muy favorable, más deberes que haberes. Promesas incumplidas, titularía Truman Capote si pudiera escribir su crónica desde la residencia de mayores prometida hace dos legislaturas. El programa electoral del peperío local está hecho del mismo material que el Halcón Maltés, a su vez hecho del mismo material del que están hechos los sueños, a su vez el mismo material de la que está hecha la rehabilitación/reconstrucción del mercado local, futuro mercado comarcal cuando decida la Diputación, otra vez aplicada la táctica de dejar fuera de juego el proyecto, como ya se hizo con La Salchi. Hay una constante en la forma pepera de gobernar, al menos desde Mariano Rajoy: un problema deja de existir cuando deja de estar presente en los medios y en las conversaciones, lo que sale más a cuenta que solucionarlo. Y la mejor manera de dejar de mencionar un problema es responder que ya se está estudiando o trabajando en ello. Chupito cada vez que se oiga en un pleno municipal, entrevista o declaración institucional: cirrosis asegurada.
La sensación de prometer mucho y cumplir poco no es la peor opinión que se puede emitir del gobierno local, al cabo un programa electoral es siempre una declaración de intenciones, más o menos convincente, más o menos efectiva en el sentido de conectar con las necesidades y aspiraciones de la comunidad. De momento el programa electoral del peperío local funciona maravillosamente, hasta 2023 no se advertían signos de desgaste político sino todo lo contrario: más de la mitad de votos emitidos y 100 votos más respecto a las municipales de 2019, lo que se tradujo en una aplastante mayoría de concejalías hasta la expulsión de Gerardo Arévalo del grupo popular y del gobierno municipal, por un espinoso caso de contratación irregular del hijo de la secretaria particular del señor alcalde. La representación local vuelve a las mismas proporciones de 2019, pese a los intentos del gobierno local por recuperar la concejalía perdida, mediante una campaña de desprestigio del concejal no adscrito que parece haber logrado el efecto contrario. La querella que presentó IU en los juzgados por este caso sigue su curso, en el que se aprecian indicios de prevaricación administrativa. Hay varios contenciosos con trabajadoras y trabajadores en el ayuntamiento que empiezan a ser lesivos para las arcas locales, que incluso dejan ver unas crispadas relaciones laborales entre gobierno local y plantilla municipal. La tentación de imponerse antes que de lograr acuerdos y consensos, inherente a toda mayoría absoluta, también pasa factura.
Donde el gobierno municipal muestra su peor cara es en la gestión presupuestaria, primero por presentar unos presupuestos cuyo montante no ha variado apenas en todos los años de gobierno, unos dieciséis millones, pese a crisis como la pandemia o la guerra de Ucrania, pese a la subida de los costes energéticos y/o materias primas, o una inflación que el peperío nacional no duda en calificar de galopante así se disparen unas décimas. Presupuestos que hay que sostener con modificaciones de crédito cada vez más frecuentes y anticipadas (aparecen incluso antes de la mitad del año), y que rara vez bajan del millón de euros. No son tampoco para gastos imprevistos o que requieran de cierta urgencia, sino gastos corrientes, como la comida de feria para mayores, por ejemplo, todo un clásico que saldrá en el próximo pleno, en vísperas de feria, no hace falta ni apostar. Estos gastos podrían ir incluidos en el presupuesto, pero que sólo una intención electoralista los convierte en gastos extraordinarios. No hablemos ya de las facturas a proveedores, la pesadilla de cualquier servicio de Intervención Municipal.
Nada de esto importa si no se convierte en noticia, si no se tiene en cuenta en cada convocatoria electoral. El truco parece estar en no dejar de sonreír en las fotos. O incluso en no dejar de aparecer en las fotos.
Comentarios
Publicar un comentario