Nueva ejecutiva
La semana pasada se anunció la elección de Emmanuel Vioque como coordinador local de IU. Por unanimidad, de lo más normal en un partido minoritario (ergo escaso de militancia) y de izquierdas (lo que significa que los desacuerdos conducen con alguna frecuencia a pedir la baja en el partido, remember Teresa Rodríguez, ex-IU, ex-Podemos). La brecha generacional en la ejecutiva local también se cierra con las incorporaciones de Sara Ben-salah y Fran Moreno.
A la nueva ejecutiva local le esperan retos tan difíciles que casi parece coña darle la enhorabuena. Para empezar, el más importante: mantener la representación en la corporación municipal, más necesaria que nunca si se tiene en cuenta el auge de la ultraderecha disfrazada de ultraliberal, con la libertad entendida como impunidad en el uso de la fuerza e impunidad en manejos financieros turbios (oligocracia, a fin de cuentas). Una representación también necesaria si el gobierno municipal actual obtuviera otra vez mayoría absoluta y continuara sin incluir el debate político en los plenos, así como si volviera a evitar que la información de su actividad llegara a la oposición.
Otro reto, que también asume la nueva coordinadora provincial de IU, es crecer en militancia y simpatizantes, muy complicado en un tiempo de desafección política, no sólo entre los jóvenes: la crisis del bipartidismo y de la monarquía ha empujado a mucha gente a entender la política como un juego amañado o como un desquiciado juego de siglas, según se mire a derecha o a izquierda.
Así que mucho ánimo y mucha suerte.
El alcalde comparece (o eso parece)
El 26 de octubre, último martes del mes, el alcalde compareció en rueda de prensa en el ayuntamiento, junto al primer teniente de alcalde y a la concejala de Urbanismo. Se suponía que para alguna declaración oficial, dado el escenario. Pero no: fue una apología de su gestión y de su persona frente a los comunicados de prensa que PSOE e IU emitieron días antes, en los que se denunciaba tanto la falta de información como el retraso en el pago a proveedores y el conflicto laboral con la policía local, sin olvidar la pregunta -nada retórica- de qué ha pasado con los grandes proyectos (residencia de mayores y mercado) que a buen seguro le dieron un buen puñado de votos.
Defenderse de dos comunicados que se leen en diez minutos le llevó casi una hora. No sólo es Miguel Calero (IU) quien tiene un problema serio con la duración de su discurso frente a la limitación de los tiempos de intervención. ¡Pero, rayos, es el alcalde! Sus intervenciones son sin límite de tiempo en los plenos y sin piedad en las ruedas de prensa para lxs curritxs que las cubren.
Las explicaciones del señor alcalde pueden resumirse en dos (como los diez mandamientos de la ley mosaica readaptados al cristianismo): el gobierno municipal saca adelante (y triunfalmente) todos sus proyectos; incluso a pesar de la deslealtad de la oposición y de algunxs empleadxs municipales, que tratan de impedir el buen hacer de las buenas personas que nos gobiernan tan bien. O dicho de otro modo: el gobierno municipal está siempre disponible para las fotos de premios e inauguraciones y lxs empleadxs municipales siempre tienen que estar dispuestxs a tragarse los marrones que la cúpula municipal pueda cometer, pero que no se tienen que notar porque la oposición siempre está al acecho. Esta cantinela ya salió con el retraso en las obras del Risquillo y volverá a repetirse con toda seguridad varias veces en el año y medio de legislatura que resta. El asunto es si seguirá siendo creíble incluso para su cofradía de devotxs y hasta cuándo aguantarán las tragaderas de lxs trabajadorxs municipales, sabiendo, como empleado público que soy, cuánto cuesta enfrentarse a los propios errores y por cuántas veces hay que multiplicar ese esfuerzo para cargar también con los que cometen los de arriba pero que a ti, que trabajas de cara al público, también te toca apechugar.
El pleno volcánico
Y llegó el pleno, después de la concentración que Ventana Abierta organiza cada último martes de cada mes junto al ayuntamiento, a las 20:30 horas. Además de las mismas de siempre esta vez acudieron más personas, entre ellas varias chicas del equipo de fútbol femenino. Una de ellas leyó una historia que parecía personal (aunque hay quien dice que es conocida) que resultó emocionante, original o no.
El primer pleno presencial desde el inicio de la pandemia se desarrolló con normalidad en lo tocante al orden del día, reducido como es habitual a cuestiones burocráticas. En el turno de ruegos y preguntas el alcalde volvió a sacar de paseo su dedo acusador (parece que la rueda de prensa no fue suficiente) dispuesto a dejar claro no sólo quién tiene la razón, sino quién manda en el pueblo. Hubo para todxs lxs portavoces, especialmente para Miguel Calero (IU) al que en la primera intervención llamó al orden y en la segunda intervención lo expulsó, en una interpretación muy personal del reglamento (que exige dos advertencias previas). A Rosario Rossi le tocó apechugar por la gestión del PSOE de hace varias décadas e incluso del PSOE nacional, al que culpó ¡de la subida de la luz! El clásico y tú más que popularizara José María Aznar en los 90, en versión actualizada y remasterizada. El portavoz de C's intentó buscar alguna vía de diálogo sin ningún éxito, lo que viene a explicar su difícil situación en esta legislatura: aliado natural del PP está obligado continuamente a alinearse con sus adversarixs políticxs, dada la habilidad negociadora y la capacidad de diálogo que muestra el gobierno municipal. Y Eduardo Lucena pidió como portavoz del PP, para variar, la confianza en el gobierno municipal no sin antes calificar la acción política de la oposición de circo político. (¿Cómo podría llamarse la rueda de prensa de horas antes en términos de oportunidad y utilidad políticas, señor teniente de alcalde y portavoz del PP?) Ya como brindis al sol pidió a la oposición que no enjuiciara la labor del gobierno hasta dos meses antes del fin de legislatura, lo que me llevó otra vez a preguntarme quién pensó en él como portavoz y si realmente piensa antes lo que dice.
Al día siguiente, la palabra más usada para evaluar la actuación del alcalde que oí fue la de error.
Otra genialidad
Me llega vía Whatsapp y demuestra que la crítica con humor es más contundente y llega a más audiencia.
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